miércoles, 19 de septiembre de 2012

Estereotipos de género


Los estereotipos de género, reflejan las creencias populares sobre las actividades, los roles, rasgos o atributos que caracterizan y distinguen a las mujeres d elos hombres. Es importante reflexionar que los estereotipos de género juegan un papel muy importante en el reforzamiento de las desigualdades entre hombres y mujeres, pues son creencias que limitan acciones y oportunidades de las personas en la vida cotidiana.


La construcción social de "ser mujeres" o "ser hombres" se aprende y reproduce a través de las instituciones sociales tales como la familia, la escula, el mercado laboral, los medios de comunicación, el Estado, etcétera, Veamos:

En la familia: Según la primera encuesta sobre Discriminación en México (2003), las familias mexicanas tienden a educar a sus hijos e hijas siguiendo los patrones tradicionales de género. Por ejemplo:

* 21% de la población mexicana piensa que es normal que los padres prohiban más actividades a las mujeres que a los hombres.
* 15% de la población piensa que hay que invertir menos dinero en la educación de las hijas porque éstas se casarán

En la escuela: La información enseñada desde la educación preescolar, está impregnada de sexismo en el trato y los contenidos del aprendizaje. La enseñanza de las pautas de género en las aulas pasa por la creación de actitudes dependientes en las mujeres y actitudes de autodeterminación en los hombres.

El mercado de trabajo: Refuerza la división sexual del trabajo a través de la feminización de ciertas ocupaciones (enfermeras, maestras, psicólogas, cocineras, servicios domésticos), las diferencias salariales aún cuando se desempeña la misma labo, los obstáculos para acceder a puestos con poder de decisión. Además de hacer compatible el trabajo de las mujeres con su carga doméstica, consolidando la doble jornada para ellas.

Según las estadísticas, en México el 90% de las mujeres que trabajan desempeñan la doble jornada laboral (INEGI/Inmujeres, Mujeres y Hombres 2007).

Los medios de comunicación: Son una fuente constante que reproduce los estereotipos de género. Basta con observar los comerciales de productos de limpieza y/o del hogar que refuerzan los papeles reproductivos en las mujeres y los comerciales de los productos de belleza que descalifican las cualidade intelectuales femeninas. Los mensaje implícitos o explícitos refuerzan la falta de autonomía femenina, la dependencia económica y afectiva de las mujeres en cualquier contexto social.

El lenguaje como parte de cultura y herramienta de la comunicación, también contribuye a crear desigualdad de género. Las palabras reflejan nuestra concepción del mundo y al mismo tiempo encasillan las imagenes de las personas y los grupos sociales. Por ejemplo, frase como: "vieja el último", "los hombres no lloran", "gritas como niña", evidencian la forma en que el lenguaje representa y refuerza en sexismo en la sociedad mexicana.

El Estado: Tiene la responsabilidad de garantizar la igualdad de oportunidades mediante cambios en los tres poderes: El ejecutivo, mediante diseño, programación, presupuestación y evaluació de políticas de equidad, el legislativo, a través de la armonización de la normatividad vigente con la finalidad de aplicar los principios jurídicos asignados en los Tratados y Convenciones en materia de derechos humanos; y, el poder judicial garantizar la procuración de justicia con equidad de género.